Calendario del huerto: qué plantar en enero
Solemos creer que el comienzo del año no es el momento más adecuado para sembrar nada. Sin embargo, el calendario del huerto de enero es mucho más amplio de lo que a priori se suele pensar. Y es que, a pesar del frío, hay un buen número de hortalizas que plantar en enero y que corresponden a esa familia de cultivos denominados de invierno. Unos que, incluso con frío, germinan y crecen para llenar la mesa de los sabores más auténticos de la tierra.
Lo que sí es cierto es que, a pesar del carácter rústico y resistente de estos cultivos, eso no quita para que tomemos ciertas precauciones para evitar que las heladas propias del invierno nos jueguen una mala pasada.
Por esta razón, tendremos que procurar descender la pauta de riego para ayudar a que las bajas temperaturas no congelen los cultivos en pleno crecimiento. Por otro lado, también es importante protegerlos acolchando la zona de siembra con humus de lombriz o paja para ayudarles a mantener la temperatura del suelo.
Y si el humus de lombriz nos ayuda a mantener nuestros cultivos del calendario del huerto de enero a cubierto, también será un buen ayudante para ir preparando el terreno. Y es que, desde mediados del mes, es buen momento para comenzar a preparar la tierra. Con la bajada de las heladas nocturnas, podemos empezar a preparar el terreno yermo de nuestro huerto aplicándole una enmienda nutritiva, como el compost o el mencionado humus.
¡Todo para que, con la llegada de la primavera, nuestro huerto esté lleno de color y de sabor!
QUÉ PLANTAR EN ENERO: LOS 5 CULTIVOS ESTRELLA DEL MES
Hacernos una idea de qué sembrar en enero pasa por pensar, por un momento, en las recetas propias de esta época. Porque la gastronomía no es más que el reflejo de esos frutos que nos regala el campo en cada época del año. Una auténtica inspiración tanto para las recetas de la cocina más tradicional como para la de vanguardia.
Pero además de estos cultivos, dentro del calendario del huerto en enero tendremos que contemplar también algunos de los cultivos de primavera. Es precisamente ahora el momento de empezar a preparar semilleros de algunas de las delicias hortícolas que veremos dar su fruto cuando se alarguen los días de sol. Dado que estos cultivos, entre los que se cuentan el tomate o el pimiento, necesitan calor ahora es momento de plantarlos pero siempre bajo la protección de un invernadero.
Así, y de entre todos los cultivos de enero, veamos cinco que son, por popularidad y presencia en nuestras recetas, los más singulares. Unos que podemos cultivar tanto en huertos urbanos como directamente en suelo.
1. Zanahoria
Un cultivo clásico, ya que la zanahoria se puede plantar y cosechar durante todo el año. Dado que es un cultivo en profundidad, es importante que despejemos de piedras o cualquier otro elemento el espacio de siembra para que no entorpezca su correcto crecimiento.
El cultivo de la zanahoria no entraña demasiadas dificultades: puede ser plantada directamente en suelo, dejando un espacio de entre 7 y 10 centímetros entre semilla y semilla. De germinación relativamente rápida, en apenas un par de meses podremos empezar a apreciar la zanahoria creciendo bajo la tierra. Para que crezca con buen ritmo y bienestar, tendremos que mantener el sustrato relativamente húmedo pero sin encharcar.
2. Guisante
¡Una auténtica delicia del invierno que, además, es más que sencilla de cultivar! Los guisantes son uno de esos cultivos rústicos que se adaptan a la perfección al frío e, incluso, a las heladas. De ahí que sean ideales para ser cultivados en cualquier parte de nuestro país, aunque hay que tener claro que por debajo de 5 grados ralentizarán su crecimiento a la espera de algunos graditos más. A la hora de la siembra, que se realiza directamente en suelo y guardando una separación de 15 centímetros entre semilla y semilla, necesitarán que este esté bien aireado y sea ligeramente limoso.
Dado que su crecimiento en, en lo que a la planta respecta, similar al del tomate, tendremos que entutorarla una vez comience a crecer para que dé correctamente sus frutos. Y un consejo: nada de encharcar. El agua en exceso es el peor enemigo de las raíces de la planta del guisante.
3. Perejil
Una de las plantas culinarias preferidas de nuestra cocina. A pesar de que el perejil se da en cualquier tipo de clima, es cierto que tiene predilección por los lugares con inviernos templados. Esto no significa que no podamos cultivarlo sino que tendremos que tener alguna que otra precaución, como mantenerlo a cubierto de cualquier helada, y contar con un aspecto importante: tardará más tiempo en germinar y crecer.
El perejil admite una siembra directa, ya sea en suelo o en una maceta contenedor de buenas dimensiones. El único aspecto con el que implica especial cuidado es el riego: tendremos que mantener una pauta constante y siempre en pequeñas cantidades. El sustrato tiene que estar húmedo siempre pero sin excesos.
4. Berenjena
En una maceta, en una mesa de huerto o directamente en el suelo. La berenjena es una de las verduras del calendario de siembra de enero que crece en casi cualquier espacio de cultivo. Lo que sí es importante es que germinemos las semillas de berenjena en semillero, y que las mantengamos en él durante al menos tres meses antes de la siembra definitiva. De esta manera, estaremos garantizando que el plantón esté fuerte y sano antes del trasplante definitivo.
Por las dimensiones de la planta y del fruto, la berenjena necesita un espacio entre siembra y siembra de al menos medio metro. Además y para que crezca robusta y carnosa, necesitará un suelo con cierta profundidad y con una humedad constante.
5. Rabanito
¡Uno de los cultivos más rápidos que existen! Y es que, más allá de ser una verdura que no reviste ninguna tarea complicada de mantenimiento, tiene un ciclo de crecimiento fortísimo. De ahí que podamos disfrutar de cosechas constantes durante todo el año teniendo solo un par de precauciones: evitar su siembra en los meses más calurosos, y resguardarlo de las heladas del final del invierno.
No necesita un suelo excesivamente rico para crecer. Tan solo una profundidad de plantado de las semillas de entre uno y dos centímetros, y un grado de humedad constante en el sustrato. Es un cultivo ideal para asociar con otros del calendario del huerto en enero, como la berenjena o los guisantes.
Cinco cultivos del calendario de siembra de enero ¡pero hay muchos más que poder disfrutar en estos meses!
Una forma de comenzar el año sembrando esos buenos sabores tan necesarios para la mesa y, lo que es más importante, completamente sanos.




Comentarios
Sin comentarios en este momento!
Deje su comentario